viernes, 29 de julio de 2016

Los 4 grandes no han recibido el castigo que merecían.







Creo que los 4 grandes no han recibido el castigo que merecían.” – Gorka Maneiro 





26J, siguiente capítulo del 20D. Gana el PP, gana el PSOE, también ganan Podemos y Ciudadanos. Así dicho suena raro, pero más raro resulta que los partidos más corruptos, y los que tanto han mentido, los que han traicionado a sus votantes, reciban tantos millones de votos. 
 

El PP, con constantes casos de corrupción en los medios, con tantas promesas electorales incumplidas, con tantos recortes a los españoles al tiempo que mantiene la carísima y sobredimensionada estructura política y clientelar, ha subido en número de votantes. Parece que muchos les han votado por miedo a Podemos, al comunismo, a que nos conviertan en República Bananera Bolivariana. Les ha funcionado la estrategia del miedo, esa que tanto usó el PSOE contra ellos cuando en los mítines gritaban Alfonso Guerra o José Blanco: “Que viene la derecha”.

El PSOE, descendiendo el número de votos, aún más, batiendo récords con los peores resultados de su historia, creo que también ha ganado. Con tantos casos de corrupción y tanto dinero “distraído” de las arcas públicas (mucho más que el PP), habiéndonos metido en la peor crisis que se recuerda, alardeando de políticas de Género que discriminan y dañan gravemente a la mayoría de la población, proponiendo estatus especial para Cataluña en un Federalismo Asimétrico que discrimine a las Comunidades Autónomas más pobres, participando del nacionalismo discriminador y excluyente, habiendo olvidado el discurso y el sentido de la izquierda para convertirse en un PP maquillado de rojo, han cosechado varios millones de votos. Increíble. Aunque es de suponer que esos votos seguirán bajando al ir perdiendo su inmensa red clientelar sostenida con dinero público.


Podemos, con un resultado muy inferior a su expectativa, después de haber decepcionado a los suyos con el constante cambio de discurso como veleta movida por el viento de los intereses partidistas y especulaciones electorales, después de haber dedicado más tiempo a parecer que a ser (en los Ayuntamientos que gobierna), se ha consolidado y sólo le falta la red clientelar del PSOE para pasarle de largo.


Ciudadanos, después de los informes de financiación ilegal, después de los constantes rumores de estar al servicio del IBEX y no de los ciudadanos, después de sus contradicciones y arrogancia, después de las constantes purgas y problemas internos, después de salirles ranas y sapos por doquier, después de haber prometido en campaña que no ayudaría ni al PP ni al PSOE y haber traicionado a sus votantes firmando un pacto con el segundo para aliarse con el primero,…  sólo ha perdido 8 escaños. 


UPyD se quedó fuera el 20D y volvió a quedarse, con muchos votos menos, el 26J.
UPyD ilustra mejor que nadie el populismo y la desvergüenza política, y no por sí, sino por los demás. Cuando UPyD estaba en el Parlamento como el Pepito Grillo de la política y de los políticos, cuando andaba todos los días a vueltas con la Regeneración Democrática, reprochándoles la corrupción, exigiendo Transparencia, independencia del Poder Judicial, abolición de los privilegios como los aforamientos, eliminación de lo superfluo como el Senado o las Diputaciones Provinciales,… cuando UPyD estaba todos los días con la matraca, todos los partidos empezaron a apuntarse a los nuevos aires políticos, y no como seguidores, sino como abanderados (de boquichi, claro). Todos se daban golpes en el pecho y alardeaban de ser los más transparentes y pretendían ser los que más luchaban contra la corrupción (aunque tuviesen su casa llena de corruptos), a todos se les llenaba la boca con la “Regeneración Democrática”, todos proponían algún tipo de supresión o reorganización de Entes Públicos, todos los que llevaban décadas blindando a los suyos con aforamientos y ampliando el número de aforados, pasaron a hablar de eliminarlos o reducirlos,… 


Por entonces se hizo una inmensa campaña de desprestigio primero, y de ostracismo después, contra UPyD. Se le exigía autocrítica. Cada vez que alguien de UPyD abría la boca, automáticamente: “Tenéis que hacer autocrítica”. Bueno, en realidad se le exigía que se autoinculpase por los malos resultados electorales. Esos resultados que iban cosechando provocados por la manipulación mediática. El pueblo, soberano y maduro, le retiró el voto en favor de los nuevos cantos de sirenas proyectados y amplificados por todo el aparato mediático y propagandístico.


Aplicando la ley del voto útil, la Ley D’Hont, las leyes de la propaganda política y todas las aplicables, UPyD quedó fuera del Congreso el 20D. Pasaron 6 meses de bochornoso espectáculo. Con el trasfondo (más bien la excusa) de formar Gobierno, los partidos se dedicaron al postureo. Se embarcaron en una campaña electoral de 6 meses pagada con dinero público. Se olvidaron de los intereses de España y de los españoles, de los que les estaban pagando el sueldo y la campaña, y se dedicaron a lo suyo: a predisponer a la opinión pública en contra de tal y a favor sí mismos. 


Con un PP que, viendo el panorama, soltó su propuesta de gran coalición, se apartó y se dedicó a ver cómo se desangraban entre ellos y ellos.


 Con un PSOE dando zarpazos a diestra y siniestra. Con más deseos de coger la vara de mando que posibilidades de hacerlo. Más preocupado por aparentar distanciarse del PP que de la formación real de Gobierno. Con más miedo a Podemos que capacidad para negociar. Con aquella pomposa escenificación, que recordaba el fatuo zapaterismo, de lo que era un simple acuerdo en el que C’s ponía a su disposición los escaños que había obtenido prometiendo que no los iba a poner a su disposición.


 Con un Podemos cada día más envanecido  y prepotente, humillando al PSOE y deseando unas nuevas elecciones, con la confianza de que continuase el hundimiento de los socialistas y el ascenso propio, confiando en el sorpasso. 


C’s, en un hervidero de hiperactividad, quería estar en todos lados, en todas las fotos, salir en todos los periódicos e informativos, aparecer como el gran hacedor, ser el nuevo Adolfo Suárez (lo decía Rivera en sus típicos ramalazos de “modestia”, hasta que el propio hijo de Suárez le pidió respeto). Quería ser la novia en la boda y el muerto en el entierro. Después de haber prometido en campaña que no ayudaría ni al PP ni al PSOE a formar Gobierno, traicionaba a sus votantes entregándoles esos votos a los socialistas y pretendía, cual gran estratega, forzar al ganador PP a pactar con ellos pasando por el mismo aro por el que le había hecho pasar el PSOE a ellos. 


 Y llegaron unas nuevas elecciones forzadas por el “amor propio” (nunca mejor dicho) de los partidos. En esa fugaz XI legislatura no consiguieron ponerse de acuerdo salvo en aumentarse las vacaciones. Los problemas de los españoles los dejaban para luego si eso. Y los españoles votaron. Menos que en otras ocasiones, hartos de tanto politiqueo y mangoneo, pero votaron. Y los 4 grandes cosecharon votos por millones. Y no, no recibieron el castigo que merecían. Ese castigo lo recibieron los propios votantes que tuvieron que correr con los gastos y seguir sin Gobierno. El pretendido voto útil del 20D sirvió para nada, para una XI legislatura cara e inútil. Pero el voto útil del 26J tampoco está sirviendo para nada, desde luego no está sirviendo para resolver los problemas de los españoles. Ni si quiera para que los políticos muestren interés en ellos. Están demasiado ocupados repartiéndose sillones, amañando pactos, fingiendo indignación (como la de C’s con los votos nacionalistas),…


El establishment ya ha dado por muerto y enterrado a UPyD. Los políticos ya no hablan de aforados, ya no hablan de independencia del Poder Judicial, ya no hablan de Transparencia, ya no hablan de eliminar duplicidades y Entes superfluos, … Ya no hablan, y de hacer, para qué hablar.


Así las cosas, ya pueden dedicarse cada uno a lo suyo, a lo de siempre, sin disimulo: a trabajar por su partido, como ellos mismos dicen.


El PP se siente ganador, en ascenso, confiado en superar resultado en caso de nuevas elecciones. Así que se limita a mantener las formas y dejar pasar el tiempo. Que consiguen la investidura, bien. Que vamos a nuevas elecciones, pues también. Mientras, siguen con su nueva y exitosa táctica del miedo: si no forman Gobierno, no se podrán pagar las pensiones ni a los funcionarios, ni funcionar las ONGs,..


El PSOE hizo “la campaña del SÍ”, decían ellos con todo el aparataje y escenificación, incluido un enorme Sí en mitad de la calle cubierto de flores. Una cursilada como otra cualquiera. Luego, los votos recibidos para el Sí los están utilizando para el NO: NO a Rajoy, NO a nuevas elecciones, NO a un gran pacto de izquierdas con Podemos,… A mí, eso de que me pidan el voto para una cosa y luego lo utilicen para todo lo contrario me jode, me da la sensación de que me han estafado, que me han traicionado. Y mientras, Pedro Sánchez ausente, a lo suyo, desoyendo a los veteranos, a los barones, a la ciudadanía. A lo suyo, digo, a salvar su culo, a intentar pillar algo de poder, a mantenerse como el puto amo del partido contra viento y marea y contra los intereses de los españoles que le han votado y que le pagan el sueldo. ¿Y la autocrítica?
Podemos, después del arranque de furia de la fiera herida, se retiró a sus cuarteles a restablecerse del mazazo. En un primer arranque de ira se culpaba a cualquiera de no haber logrado el sorpasso,  incluso algunos pedían que se muriesen los viejos. Pablo Iglesias, en su línea narcisista, atribuía el fracaso a haberlo hecho todo demasiado bien. Sí, suena a chiste aunque sea patético, pero de autocrítica, nada de nada. Eso sí, ya no montan escenificaciones con los gerifaltes del partido para presentar propuestas humillantes para el PSOE. 


C’s, que basó su campaña en arremeter contra Rajoy y prometer que no lo ayudaría a formar Gobierno, ahora traiciona de nuevo a sus votantes y dice que se abstendrá en la votación para facilitar la investidura de Rajoy. Hasta pide al PSOE que facilite la investidura de Rajoy. Es más, hasta se atreve a pedirle a S.M. el Rey que convenza al PSOE para que gobierne Rajoy. Lo de Rivera empieza a ser esperpéntico. ¿Y la autocrítica?


Quien vota a corruptos pierde todo el derecho moral a quejarse de la corrupción, a quejarse de que le roben los políticos, porque ningún político se pone ahí, los ponen los votantes.


Quien vota a traidores, a mentirosos, pierde todo el derecho a quejarse de que los políticos mientan. Si están ahí engañando es porque ustedes los han colocado con sus votos. 


Quien no vota en las elecciones pierde todo el derecho moral a quejarse de la política porque no ha hecho nada por cambiarla teniendo la ocasión.


Quien se justifica resignadamente diciendo: “¿Y a quién vas a votar si son todos iguales?” es porque no ha votado a UPyD. Porque UPyD no es como los demás. Por eso lo quieren finiquitar los corruptos, los traidores, los separatistas, los recortadores,… por eso debería votarle la gente. 


Es necesario que la gente no vote por odio ni por miedo. Es necesario que la gente no vote a quienes les roban. Es necesario que la gente no vote a quienes les engañan y a quienes les traicionan. Es necesario que la gente no vote a quienes basan la política en el reparto de sillones y de prebendas. Es necesario que la gente castigue a los malos y premie a los buenos. Los 4 grandes no han recibido el castigo que merecían. Es necesaria una regeneración democrática.

 

viernes, 26 de febrero de 2016

¿Existe brecha salarial?



22 de Febrero, Día Internacional de la Igualdad Salarial. 

Constantemente oímos hablar de Igualdad Salarial, de Brecha Salarial, de Discriminación Salarial,… Pero… ¿qué significa eso? ¿Que todas las personas cobremos lo mismo independientemente de nuestra raza, sexo, religión o tarea que desempeñemos? No, en absoluto. Se refiere exclusivamente a la diferencia salarial que puede haber entre hombres y mujeres. ¿Qué diferencia salarial es esa? Pues eso ya no está tan claro. Las pocas veces que se concreta, se dice: “La diferencia salarial por el mismo trabajo”. Aunque cuando se dan cifras se hace tabla rasa y te sueltan el porcentaje superior que cobran los hombres con respecto a las mujeres, sin tener en cuenta las diferentes categorías profesionales. Resulta que hay más altos directivos y más futbolistas multimillonarios hombres que mujeres y así es fácil descuadrar los números. ¿Pero cuáles son los números? Los que tú quieras decir, da igual. Hemos entrado en el mundo de la Ideología de Género. En ese mundo todo vale. Nadie se va a atrever a llevarles la contraria, la represión puede ser terrible. 


Me parece evidente que todos (hombres y mujeres) debemos “cobrar lo mismo por el mismo trabajo”. Aunque lo entrecomillo porque realmente es una cuestión que habría que debatir en profundidad: ¿cobrar todos lo mismo en función del puesto e independientemente de tu capacidad, productividad, dedicación? Lo que está claro es que la distinción no puede ser en función de si eres hombre o mujer. Ahora bien, ¿cómo lo conseguimos? Primero tenemos que saber si existe tal brecha salarial. De ser cierta, a qué se debe. Y en función de esto, proponer y aplicar soluciones. 




¿Existe la brecha salarial?


Desde el momento en que cada organismo, organización, asociación, Instituto, partido político, sindicato,… da una cifra diferente, muy diferente, queda en entredicho. Más parecen cifras inventadas para satisfacer sus intereses que para informar de una realidad. “Mujeres para la Salud” dice que la brecha es del 19,3%, “Generando Ciudadanía” que del 22%, la UGT que del 24%, Pedro Sánchez un día te dice que es del 23%, otro que es del 28% y otro que del 30%, IU dice que es más del 30%. Lo de IU es previsible, a menudo dicen lo mismo que el PSOE, pero más.


Por otro lado, en “El Objetivo” de Ana Pastor, se hacía una comparativa por sectores y categoría profesional y resultaban muy parejos los salarios. Incluso ganaban un 1% más las mujeres en tareas de oficina. 


Por tanto, repito la pregunta: ¿existe la brecha salarial? ¿Es cierta alguna de las muchas y dispares cifras que sueltan alegremente unos y otras? De tanto repetirlo, para muchas, la brecha salarial se ha convertido en dogma de fe,  como pasa siempre con la propaganda oficial de cualquier dictadura donde nadie se atreve a cuestionar las doctrinas del régimen. No consentirán que les digas lo contrario y la defenderán con la agresividad y fe ciega del fanático, pero sin pruebas ni argumentos de peso, claro. Solamente con los clichés aprendidos.


Conclusión, no sabemos si existe esa brecha salarial.

¿A qué se debe la Brecha Salarial? 


Si existiese tal brecha salarial, habría que conocer los motivos para poderla corregir. Los partidos políticos y los sindicatos mayoritarios (que para el caso vienen a ser lo mismo) se limitan a la típica palabrería condenando la discriminación, asegurando que se posicionan firmemente contra ella, afirmando que la van a erradicar y aderezándolo con datos inventados o manipulados. ¿Causas reales de la supuesta brecha salarial? Ninguna. En su lugar aportan algún tópico del feminismo actual. 

Luego están las asociaciones que viven de la Industria de Género. Éstas a lo suyo: al victimismo, a satanizar a los hombres, a inventarse excusas y a engañarse a sí mismas. Así es imposible. Desde la ignorancia no se puede solucionar un problema complejo. Más aún, desde convicciones erróneas no se puede alcanzar soluciones correctas. Una de las excusas que utilizan éstas es que las mujeres se tienen que coger baja por maternidad. Vale, ¿y ese dato anecdótico que suele ocurrir una o dos veces en la vida es el causante de la brecha salarial en toda la sociedad? Con tal simplificación del complejo problema, proponen como solución obligar a los hombres a cogerse la misma baja por paternidad. Curiosamente, éstas son las mismas que se oponen a la Custodia Compartida. Algunas incluso dicen que la Custodia Compartida es Violencia de Género. Por tanto, condenan a la mujer a cuidar, cocinar, lavar, fregar,… para los niños mientras exoneran a los hombres de esas tareas. Esto que parece tan contradictorio y esperpéntico (y que lo es), cuadra perfectamente con la ideología del Feminismo de Género. Pero es que desde la ciega perspectiva del fanatismo no se puede analizar objetivamente los problemas ni, por tanto, encontrar soluciones.


En conclusión, nadie glosa las causas de la brecha salarial. Sin saber las causas, difícilmente pueden encontrar soluciones.

¿Qué soluciones aplicar?
 

No sé. No tengo ni idea. Primero tendríamos que conocer sus causas. Una salida fácil es preguntarle a quien sabe. Como los partidos políticos están siempre hablando de la brecha salarial y de acabar con ella, se supone que saben de lo que hablan. Les he preguntado a todos los principales partidos políticos pidiéndoles alguna solución concreta que pretendan implantar ellos. Pues ninguno me ha respondido. Con alguno he insistido bastante. Y los políticos a lo suyo: muchas palabras bonitas, muchas frases que suenan bien, mucho compromiso y solidaridad, muchas buenas intenciones,… pero ninguna solución. 

Como conozco el percal, les he hecho una pregunta muy clara y concreta. Y para inducir a una respuesta igual de clara y concreta les incluyo una posible solución a modo de ejemplo:
“¿Qué medidas concretas tomaría el partido xxxxx para acabar con la discriminación salarial? ¿Legislar igualdad salarial como a los funcionarios?”
 

Pues nada, que los partidos con declarar sus buenas intenciones ya tienen bastante.
Conclusión, nadie aporta ninguna solución. Tampoco los que dicen que van a acabar con esta discriminación salarial.

Pero entonces… ¿no hay brecha salarial?, por supuesto que hay brecha salarial, entre Europa y Africa, o entre Norteamérica y Sudamérica. Pero esa brecha salarial no parece importar a nadie. Que las mujeres (y hombres) de África cobren menos que los de Europa no parece importarles. Prescindiendo de los Derechos Humanos y de la Igualdad entre las personas, podríamos acotarlo a nuestro entorno. Más aún, sólo a España. Claro que hay brecha salarial en España, entre el norte y el sur. Pero esa brecha salarial tampoco parece importarle a nadie. Que las mujeres (y hombres) del sur cobren menos que los del norte no parece importarles. Se trata de diferentes CC. AA., diferentes reinos de taifas. Claro que hay brecha salarial dentro de una C.A., entre pueblos y ciudades. Pero esa brecha salarial tampoco parece importarle a nadie. Que las mujeres (y hombres) de los pueblos cobren menos que los de las ciudades no parece importarles. Aunque estaríamos hablando de diferentes ámbitos, el rural y el urbano. Claro que hay brecha salarial en una misma ciudad, entre funcionarios y trabajadores de la empresa privada. Pero esa brecha salarial no parece importarle a las asociaciones, ni a los sindicatos, ni a los políticos. Que las mujeres (y hombres) de la privada cobren menos y tengan peores horarios y peores condiciones laborales que los empleados públicos no parece importar a nadie. Pero es que son dos ámbitos diferentes: la pública y la privada. Claro que existe brecha salarial en las Administraciones Públicas, entre funcionarios, interinos, laborales, de contrata, de subcontrata,… Pero esta brecha salarial tampoco parece importar a nadie. Puestos a acabar con la brecha salarial, ésta sería por la que deberían empezar los políticos, puesto que el sueldo y las condiciones laborales de los empleados públicos las deciden los diferentes políticos cuando gobiernan. Ignorar la brecha salarial que provocan los políticos al tiempo que éstos mismos prometen acabar con otra que les es ajena sorprende y hasta enoja. Hablamos de ciudadanos con “iguales derechos”, con la misma titulación, desarrollando el mismo trabajo para la misma administración y en el mismo edificio. A unas les dan un sueldo y a otras bastante menos. A unas les regalan el comedor (o casi) y a otras les cobran el menú. A unas las tienen hasta mediodía (facilitando la conciliación familiar) y a otras las tienen hasta la noche (dificultándosela)… Esta desigualdad salarial y laboral es la que imponen, donde gobiernan, el PSOE, el PP, IU, PNV, CIU,… con la complicidad de los sindicatos UGT, CC.OO.,… El que estos políticos y sindicalistas adopten esa pose indignada y lancen esos discursos comprometidos y hagan promesas contra la desigualdad salarial cuando son ellos quienes la crean, fomentan y/o participan de ella, suena a hipocresía y desvergüenza.


El hecho de que los políticos estén constantemente hablando de la desigualdad salarial de las mujeres, creando y subvencionando asociaciones y organizaciones que transmiten y afianzan el credo y prometiendo acabar con dicha desigualdad e ignorando el resto de brechas salariales, da la sensación de que consideran más manejable al colectivo femenino para sacarles el voto con promesas que no piensan cumplir. Y el volver a presentarse a las elecciones con las mismas promesas contra la brecha salarial que han estado incumpliendo mientras gobernaban debería indignar a las mujeres como para no volverles a votar. Pero esta artimaña debe ser muy rentable para los partidos políticos, puesto que todos juegan a prometer eliminar la supuesta brecha salarial de las mujeres sin siquiera molestarse en pensar alguna medida efectiva. Aquello de “prometer hasta meter…”.


Así que, vamos a lo que vamos: ¿realmente existe la famosa brecha salarial entre hombres y mujeres en España? Pues hay que averiguarlo, porque si existe hay que acabar con ella y si no existe hay que acabar con la matraca. Seguro que los millones de empleados públicos no padecen esa discriminación salarial por sexos, ni los reponedores o cajeros de las cadenas de supermercados, ni los jornaleros,… Para alcanzar una diferencia salarial del 24% con los trabajadores y trabajadoras que quedan tiene que haber muchos con una gran diferencia salarial. Si eso fuese así tendría que ser muy evidente y resulta que todo el mundo habla de ello, pero nadie conoce ningún caso.  Pero la forma de averiguarlo es muy fácil, no tiene más que publicarlo quien lo sabe todo sobre los dineros de la gente: el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas. Que publiquen una “vista” a todos los sueldos de todos los trabajadores permitiendo filtrar por tipo de trabajador (funcionario, laboral, de empresa privada), el cargo, la provincia, el sector, tipo de población (ciudad o pueblo), tipo de jornada,… Así podríamos realizar nuestras propias consultas de este modo:


Select Categoría, Jornada, Genero, AVG(Sueldo)
From Salarios
Group By Categoria, Jornada, Genero


Con esta consulta tan sencilla ya sabríamos el sueldo que tienen los hombres y las mujeres en cada tipo de jornada para cada categoría profesional y podríamos hacer una comparación real y objetiva.

Como los políticos han creado una gran sensibilización con este tema, es necesario que se publiquen los sueldos en función de la categoría, provincia, sector, sexo,… para saber si existen brechas salariales, en qué parte se producen y para poder solucionarlas. Es necesario que los políticos prediquen con el ejemplo, que acaben con la brecha salarial y con las otras desigualdades en las Administraciones Públicas. Es necesario que los políticos se centren en la resolución de los problemas de la ciudadanía y no en crear humo para pedir el voto prometiendo disiparlo. Es necesaria una regeneración democrática.

Algunos ejemplos de disparidades de cifras y de mucha palabrería y ninguna solución real:
Mujeres para la salud 

UGT
Junta de Andalucía
Generando Ciudadanía
PSOE

jueves, 21 de enero de 2016

El secesionismo catalán





Dijo Wert en el Parlamento que había que españolizar a los catalanes y le formaron la de Dios es Cristo. Claro, es que los nacionalistas llevan 35 años catalanizando a los habitantes de Cataluña y maldita la gracia que les hace que ahora les desmonten la “nación” que se han ido fabricando. Todos los países inculcan valores patrióticos en sus ciudadanos, pero no en España. A quien está por el españolismo, para amedrentarlo, para coaccionarlo, lo llaman fascista. Como si no lo hicieran los demócratas, los comunistas, las monarquías, las repúblicas o cualquier otro. Hemos dejado que nos impongan como único patriotismo o nacionalismo válido el de la patria chica, y que el de la patria grande es malvado y perverso, y así nos va.
 

Al arrancar la democracia, los nacionalistas catalanes empezaron a exigir catalanismo desde el minuto uno: autonomía, más autogobierno, inmersión lingüística, más transferencias, privilegios fiscales, más dinero… Los distintos Gobiernos del PSOE y del PP que han tenido que pactar con ellos han ido cediendo y participando en fomentar los nacionalismos periféricos y, por tanto, el antiespañolismo. Y a los nacionalistas, cuanto más se les daba, más exigían. Llegó un momento en que ya no había más transferencias o privilegios que concederles, sólo dinero. Y se les daba más dinero (parece ser que Pujol y tantos otros se lo repartían). Cando ya no había más que darles seguían exigiendo más y más y amenazaban con la independencia… y se les daba más con la excusa de que así se calmarían.
 

Ahora inician un delictivo proceso de sedición, y sale la izquierda española proponiendo soluciones “innovadoras” con las que aseguran que los apaciguarán: Podemos e IU proponen permitirles un referéndum de autodeterminación. Que si sale que NO a la independencia no impedirá que los nacionalistas e independentistas sigan con la matraca. Pero es que si sale que … ¿les das la independencia o haces un referéndum sobre el tema en toda España?, porque la soberanía recae en el pueblo español. Y si éste sale que NO, volvemos al punto de partida. Y si sale que , los echamos de España (con las graves consecuencias que tendría para todos).
 

Luego está el PSOE, con su retórica huera, lanzando al aire frases del tipo “hay que buscar el encaje de Cataluña en España”, como si se tratase de incorporar un territorio de otro continente, con otra cultura, otra religión, otras tradiciones,… que nunca ha tenido contacto con España. Y nos presentan su solución infalible: “el federalismo asimétrico”. Es decir, la doble vara de medir. Pretenden montar un sistema federal en España donde existan regiones privilegiadas y otras regiones discriminadas. Y con esto los del PSOE se cargan la igualdad entre los españoles… una vez más. Ellos intentan contentar a los nacionalistas. A los extremeños, castellanos, manchegos, andaluces,… que les den sopa con hondas.
 

Pues estas son las soluciones de la izquierda española, más de lo de siempre. Volver a ceder ante el chantaje nacionalista y apaciguarlos dándoles todo lo que quieran. O la izquierda española es muy lela e incapaz o es que simplemente les importa un comino el bienestar de España y de los españoles.
 

Luego tenemos por la derecha al PP. Éstos amagan, pero no dan. Adoptan la pose de defensores de España y de los españoles (lo cual incluye a Cataluña y a los catalanes), pero sin pasar del gesto. Hacen declaraciones con solemnidad institucional, pero sin pasar de las palabras, dejando pasar el tiempo y que el independentismo se vaya consolidando.
 Y mientras tanto, los independentistas encantados. Con los demás partidos dedicados al postureo ante sus votantes, los independentistas delinquiendo impunemente con descaro, convencidos de que les sale gratis. Más que gratis, muy ventajoso.
 

En tiempos de la II República, Lluis Companys se subió al balcón y declaró la República catalana. La II República reaccionó ante la sedición enviando al ejército, la Guardia Civil y los Guardias de Asalto. Hubo altercados, heridos, algunos muertos y el Gobierno catalán acabó en la cárcel Modelo de Madrid (incluido el Presidente Lluis Companys) Y es que no tenemos término medio.
 

A estas alturas está más que claro que el nacionalismo/independentismo no se apacigua con cesiones, con darles todo lo que quieran, no. Es necesario descabezarlo y para eso están las leyes. Los responsables políticos no pueden estar por encima de la Ley, sino todo lo contrario: deben dar ejemplo. UPyD ha denunciado a varios de ellos por delitos como la conspiración para la sedición o la malversación de caudales públicos.
 

¿Por qué mucha gente no roba, o no mata o no va a 200 km/h por la carretera? Porque irían a la cárcel. Si los líderes independentistas que delinquen con actos secesionistas fuesen a la cárcel, ¿quién los reemplazaría? Si algún exaltado lo intentase de nuevo y fuese a la cárcel, ya no lo volverían a intentar ni los más fanáticos y destalentados. Y más si tenemos en cuenta que todos estos líderes independentistas no tienen vocación de héroes ni mucho menos de víctimas. 

Quedaría el problema de las masas que han educado en el nacionalismo, a las que les han inculcado desde la infancia el victimismo y el odio a España. Habría que evidenciar las mentiras, las manipulaciones, las tropelías,… del nacionalismo y educar a todos los españoles en los mismos valores y en el respeto y cariño a su patria, como se hace en todos los países. 


Es necesario recuperar la competencia de Educación para el Estado central. Es necesaria una modificación de la Ley Electoral para que no dé más poder a los cuatro que quieren acabar con España que a los cuarenta que quieren defenderla. Es necesario educar a todos los españoles en el respeto a los símbolos, a los valores, a las culturas y a la Historia de España. Es necesario aplicar las leyes a todos los delincuentes por igual, especialmente a los cargos políticos, especialmente a los secesionistas. Es necesario que la fiscalía actúe de oficio en función de los delitos y no en función de los intereses políticos. Es necesaria una regeneración democrática.




domingo, 5 de julio de 2015

¿Qué es la Regeneración Democrática?



Cuando en 2007 UPyD empezó a hablar de “regeneración democrática”, sonaba extraño. Algunos lo llamaban populismo. Otros, demagogia. Para muchos era algo de lo que había que desconfiar. Todas las medidas de regeneración democrática que ha ido proponiendo UPyD han ido siendo rechazadas sistemáticamente por el Parlamento. De pronto, con la agudización de la crisis, con la desesperación de la gente, con la creciente indignación de la ciudadanía contra los políticos, después de que los votantes muestren su hartazgo y su desprecio, todos han recurrido al concepto. Han querido aparecer como los abanderados de la regeneración democrática y le han dado el sentido que les venía bien, especialmente en un mitin o en una tertulia televisiva, especialmente en estas últimas elecciones municipales y autonómicas. Así que, ¿qué es la regeneración democrática?

Pues es evidente, regenerar es volver a generar. Está claro. Pero… ¿para qué volver a generar algo que ya ha sido generado? Pues porque ya no es lo que era, ya no es lo que se quería que fuera. Porque han desvirtuado, pervertido y adulterado los valores fundamentales de la democracia. Porque han prostituido los conceptos. Porque han corrompido los mecanismos e instituciones.

De una democracia moderna se espera una separación de poderes, porque no puede haber independencia del Poder Judicial cuando los máximos órganos son elegidos por los políticos. Esto puede implicar que las leyes ilegales o que los políticos corruptos sean amparados por los jueces enchufados.

Los ciudadanos pagan impuestos para que los políticos los utilicen para proporcionales bienes y servicios, para ayudarles a solucionar sus problemas. Y en lugar de eso han construido enmarañadas redes clientelares. Los han utilizado para financiar ilegalmente sus partidos, para cobrar sobresueldos, para cobrar comisiones ilegales por obras y contratos públicos,… En una palabra: CORRUPCIÓN. Una corrupción económica que se podía paliar en buena medida con una herramienta fundamental: TRANSPARENCIA. 

Las instituciones públicas están fiscalizadas, pero las empresas públicas no. Y han proliferado como una plaga bíblica. Muchas de estas empresas públicas no aportan nada al ciudadano (que las sostiene con sus impuestos), pero son muy útiles para enchufar a los miembros del partido y a sus arrimados. Los sueldos no deben cumplir ningún baremo, así que se  pueden inflar tanto como se quiera. Los contratos no deben cumplir las normas de publicidad que deben seguir las administraciones públicas, así que dan pie a todo tipo de corruptelas y corrupciones. Mucha gente sospecha que esas empresas son creadas por los políticos para robar a los ciudadanos, y si un día se dignase a investigarlas algún juez imparcial, probablemente quedarían probadas esas sospechas.

Por otro lado, lo público se ha convertido en un cortijo de políticos de dudosa honorabilidad. Políticos que están expoliando todo lo público y poniéndolo en manos de grandes empresas privadas. Políticos que tienen un contrato con la ciudadanía por cuatro años y que ceden la explotación de los recursos públicos a empresas privadas por 25 años. Políticos que firman contratos garantizando beneficios enormes a las empresas contratantes aunque sea dándoles ese dinero de las arcas públicas. Políticos que han sido echados de su cargo por las urnas, que están en funciones, y que siguen firmando contratos por décadas. Políticos que están privatizando la recogida de basuras, el suministro de agua,… ¡hasta el aparcar en la vía pública! Servicios que antes proporcionaban las administraciones públicas, con empleados públicos, con recursos públicos, pagados con los impuestos de los contribuyentes,… y que ahora proporcionan empresas privadas. Al privatizarse todos estos servicios públicos, se necesitarán menos empresas públicas, menos organismos públicos, menos empleados públicos, menos impuestos,… Pues, curiosamente, se han aumentado las instituciones públicas, las empresas públicas, los empleados públicos, los impuestos,… Que alguien me lo explique, o que se lo explique a un juez imparcial. 

Los derechos y libertades de los ciudadanos están siendo recortados. Cada nueva ley que promulgan, cada modificación de una ya existente, es una prohibición más. Los actos más cotidianos los están tipificando como graves delitos. Las penas cada vez más duras. Los controles cada día más exhaustivos. El libre albedrío, anulado.

Se han cargado la igualdad ante la ley. No tienen los mismos derechos un vasco que un extremeño o un catalán que un manchego. No se aplican las mismas leyes a los hombres y a las mujeres. No se juzga de la misma manera al diputado aforado que al ciudadano que le vota…

Los partidos políticos deberían tener un funcionamiento interno democrático, pero no es así. En UPyD, desde el principio y siempre, se realizan las elecciones internas por el democrático procedimiento de primarias. Ahora casi todos se apuntan a las primarias, y casi todos las esquivan con alguna argucia.

Al final todo es mentira, todo es pose, todo es aparentar, todo es de boquichi, todo es prometerle al ciudadano lo que quiere oír, pero no cumplirlo. El PSOE y el PP son los adalides de la corrupción, los artífices de la castración a la democracia, los implantadores de la desigualdad, los cabecillas del expolio de lo público, los culpables de la justificada indignación ciudadana. No pueden venir ahora de líderes de la regeneración democrática. 


Estando en estas surgen dos esperanzadoras opciones, una por la derecha y otra por la izquierda. Se presentan como renovadores, como regeneradores. Crean expectativas e ilusión. Una ilusión de la que está muy necesitado el ciudadano de a pie. Cada frase que pronuncian es para distanciarse del “PPSOE” o para acusarlos de los males del país. Por supuesto, hablan de regeneración democrática. Todos los días. Después de la palabrería, después de las promesas, después de las elecciones, después de los pactos postelectorales, cuando se pasa de la teoría a la práctica, cuando se sale de los sueños y se asienta la realidad, vamos viendo cómo esas diferencias se van diluyendo, cómo los que antes eran casta a hora son compañeros de cama, cómo lo mismo se pacta con Juana que con su hermana, cómo esos nuevos y diferentes partidos se van mimetizando con los viejos. Cómo van demostrando ser falsos los bonitos axiomas que proclamaban. Pero si está Albert Rivera pidiéndole al PP primarias mientras él se ha proclamado candidato a la presidencia del Gobierno saltándose las primarias con el artificio de los avales. ¿Qué esperanza nos queda de regeneración democrática?

Nos queda el original. Nos queda UPyD. Por todo ello y por mucho más, es necesario un UPyD libre. Un UPyD independiente. Un UPyD que defienda su manifiesto fundacional. Un UPyD con el respaldo de la ciudadanía. Y UPyD es necesario porque es necesaria una regeneración democrática.



martes, 17 de marzo de 2015

¿Queremos acabar con la Violencia de Género?


 Hoy han asesinado a una mujer. Ha sido su marido Han convocado una concentración en la puerta del Ayuntamiento de Mérida a las 12. Vengo de allí. Llegué diez minutos antes. Sólo estaban las que iban a leer la repulsa y los medios de comunicación. Ya eran casi las 12, un par de minutos faltaría, cuando empezaron a llegar los representantes de los partidos políticos. Risas, bromas, saludos. Parecía aquello una celebración. En el reloj del Ayuntamiento sonó la primera campanada. Gesto serio en todas las caras. Silencio absoluto. Todos pendientes de las  cámaras que recogían el acto. Una señora leyó un papelito con gesto compungido y gruesas palabras de repulsa. Aplausos al terminar la lectura. Las cámaras se mueven y recorren la hilera que habíamos formado. Cara de circunstancias en todos los que posaban. Terminan las cámaras. Desbandada. Los que se quedan mutan el gesto. Sonrisas, besos, presentaciones. Más sonrisas y besos en la persona que tan lastimeramente había leído la repulsa. Pasan 5 minutos y quedan algunos corrillos. Las conversaciones, las propias de cualquier café o taberna. ¿Realmente le importaba a alguien la muerte de la mujer asesinada? ¿Realmente hay gente que quiera acabar con la llamada “Violencia de Género”?

Yo creo que las que mueven el cotarro de la Ideología de Género no tienen el más mínimo interés por acabar con ella, y los demás tampoco. Para solucionar un problema, lo primero que hay que hacer es conocerlo. Hay que conocer el porqué, las causas, para poder ponerles remedio. Pero no se hace eso. Lo que se hace es lo propio de cualquier ideología: magnificar hasta la hipérbole lo que señalan como el mal y tapar lo que contradiga sus dogmas.

Así, se contabiliza como asesinato de violencia de género cualquier acto en que un hombre asesine a su pareja o expareja mujer. ¿Cuáles son los motivos por los que una persona puede matar a otra? Odio, venganza, dinero, trastornos mentales, defensa propia o de su entorno, ajuste de cuentas,…  La tipificación de violencia de género viene definida en la Ley Orgánica 1/2004 * Pero luego se contabiliza como “violencia de género” cualquier asesinato, aunque no cuadre con la definición, falseando los números. Por otro lado, los asesinatos y malos tratos de mujeres a hombres o se archivan o se meten en un cajón de sastre llamado “violencia intrafamiliar”, donde se disimulan entre el maltrato o asesinato de niños, abuelos,…. y otras vilezas similares.

Por tanto, ni sabemos, ni quieren que sepamos cuántas mujeres son víctimas de violencia de género, cuantos hombres, niños, ancianos,… ni el motivo de esos crímenes. ¿Y así quieren evitarlos? Claro que no, van a la solución típica de las dictaduras: mano dura, represión. ¿Aún no nos hemos enterado de que esa no es la solución a los problemas, sino un problema en sí mismo? ¿De verdad quieren acabar con la “violencia de género” o es simplemente un negocio del que vive mucha gente? Porque es que nos está saliendo tremendamente supercarísimo y no sirve para nada: siguen muriendo las mismas mujeres. Y cuando alguien cuestiona algún dogma, ven en peligro su chiringuito y atacan con una ferocidad salvaje. Que se lo pregunten a Toni Cantó, que ha sido víctima de tal represión. 

Para solucionar el problema es necesario poder hablar libremente de él, sin que nos represalien las feministas de género. Es necesario conocer con detalle y veracidad las mujeres que son asesinadas y los motivos, así como la situación de los hombres, niños, etc. Deben publicarse estadísticas verdaderas, y no sesgadas como se hace ahora. Es necesario modificar la Ley Integral de Violencia de Género para que se ajuste a la realidad de los hechos (y no a las pretensiones de la Ideología de Género), para que sea más justa (y no tan discriminadora), y para que contemple a todos los maltratados (y no sólo a un colectivo). Es necesario que los políticos se involucren de verdad (y no se limiten a la pose). Es necesario que jueces y fiscales se dediquen a impartir justicia (y no a condenar a inocentes y a exculpar a delincuentes). Es necesaria una regeneración democrática.

* Según la Ley Orgánica 1/2004, de medidas de protección integral contra la violencia de género (conocida como Ley Integral), este tipo de violencia “es el que se produce como manifestación de la discriminación, la situación de desigualdad y las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres,…

jueves, 13 de noviembre de 2014

Privatización de Servicios Púbicos



En los últimos años se ha establecido una preocupante relación entre los políticos, las empresas y la privatización y concesión de explotación de servicios públicos. Agotado el chorreo de dinero del ladrillo, parece que la nueva fuente de ingresos para ciertas empresas y ciertos políticos es la privatización de lo público.

Los ciudadanos están viendo con sorpresa e indignación cómo los políticos están desmantelando en cuatro días la gran red de servicios públicos construidos a lo largo de las últimas décadas y que constituían el armazón del Estado del Bienestar. Vemos cómo se privatizan desde el suministro de agua al alumbrado público. Desde la recogida de basuras a las plazas de aparcamiento en la calle. Desde la gestión de los hospitales al Registro Civil. Desde la producción de contenidos para las televisiones públicas a las telecomunicaciones. Hasta el extremo de que las tareas propias de las Administraciones Públicas (como la gestión de documentos o la seguridad de los Ministerios) se contratan con empresas privadas. 


Nos cuentan que la gestión privada es más eficaz. En ese caso, los gestores públicos deberían dimitir por incompetentes. Nos cuentan que la gestión privada es más barata. En ese caso, los gestores públicos deberían dimitir por incompetentes y por mentirosos: estamos viendo cómo, en cuanto privatizan algo, enseguida nos cuesta más caro. La limpieza viaria privada es un 71% más cara que la pública. Y la calidad… ¿Qué calidad? La gestión documental que hacía la Administración de las pensiones, partes de baja, orfandad,..   la contratan con la filial de una gran empresa, la cual lo subcontrata a una empresa pequeña, la cual busca en internet a unos chavales dispuestos a trabajar por cuatro duros. ¿Qué calidad cabe esperar de los chavales contratados por cuatro duros por una subcontrata, contratada por una contrata, contratada por una Administración Pública?  Pues que en cuanto encuentren algo mejor se vayan, dejando la subcontrata de la contrata de la Administración  Pública constantemente sin personal realmente cualificado para ese puesto.


Como ejemplo paradigmático, se puede hablar de cierto pueblo (de cuyo nombre no quiero acordarme) en el que la eterna promesa ha sido la construcción de una piscina pública. Los distintos partidos que lo han gobernado la prometieron antes de ser elegidos y una vez elegidos lo incumplieron. Los ciudadanos empezaron a construirse sus propias piscinas privadas en sus casas. Al tiempo, se creó una mancomunidad de municipios para surtirse de agua potable. Se construyó un carísimo embalse, canalizaciones, depuradora,… Todo con dinero público, por supuesto. Cuando está todo perfectamente operativo, se le concede a una empresa la explotación del servicio de aguas. Automáticamente suben el precio, pero no la calidad del servicio. De hecho, se averió la depuradora, los pueblos de la zona estuvieron sin agua en sus casas varios días y encima, el coste de la reparación se la cargaron a los ciudadanos. Para mear y no echar gota. 


El resultado de esta privatización ha sido que, en un momento de grave crisis económica, con muchas familias pasando penurias, los ciudadanos no pueden tener un huerto que ayude a la paupérrima economía familiar porque no pueden pagar el agua necesaria. Los vecinos no pueden bañarse en su piscina porque sale muy caro el llenarla y tampoco pueden usar la piscina pública porque siguen sin disponer de ella. 


¿En qué ha beneficiado a los ciudadanos la privatización del servicio de aguas? ¿Quién se ha beneficiado de la privatización? ¿La empresa concesionaria? ¿Los alcaldes de los pueblos? ¿Algún intermediario? ¿Cómo es posible que estén privatizando todo lo público al mismo tiempo que crece el número de Administraciones Públicas, de empleados públicos, de empresas públicas, de instituciones públicas, de observatorios públicos… ?


Algo huele a podrido en Dinamarca. Las cuentas no me cuadran. Los ciudadanos están indignados.  Los políticos a lo suyo, de espaldas a la ciudadanía y mangoneando los caudales y los servicios públicos. Hay que revertir esta situación. Tenemos infraestructuras, empleados, instituciones, administraciones y medios públicos suficientes para gestionar los recursos y los servicios públicos.  Es necesario acabar con el expolio. Es necesario pararles los pies a los políticos y encarcelar a los corruptos. Es necesario que los ciudadanos exijan que les devuelvan lo que es suyo. Es necesario que los políticos trabajen para los ciudadanos y no para sí y para sus partidos. Es necesaria una regeneración democrática.



viernes, 22 de agosto de 2014

Transparencia


 “Transparencia no es esto (mostrando un vaso con agua). Transparencia es la buena gestión…”, decía un concejal del PP en un pleno del Ayuntamiento. Pues no, Sr. Molina, no. Transparencia es la cualidad que tienen algunos materiales para dejar pasar la luz a su través, permitiendo que se vea lo que hay detrás, sin ocultar nada. Ese es el sentido que tiene el concepto TRANSPARENCIA en política: que no se oculte nada, que los ciudadanos puedan conocer dónde se gasta cada euro de los que aportan ellos al fisco, y el que pretender ocultar se convierte en sospechoso. No podemos olvidar que tenemos una serie de Administraciones Públicas para que nos proporcionen los servicios que necesitamos los ciudadanos: Sanidad, Justicia, Educación, Seguridad, Infraestructuras, Servicios Sociales, Cultura,… Y para ello aportamos grandes cantidades de dinero. Y ese dinero no lo aportamos los ciudadanos para que lo mangoneen a su antojo, ni para que nos impidan el conocer qué han hecho con él, a quién se lo han dado o para qué.

La Transparencia es crucial. Si existiese Transparencia, no existirían muchos de los problemas que hoy tenemos, al menos no con esta magnitud. Quizás no existirían la mayoría de ellos. Por eso resulta preocupante y hasta sospechoso el que casi todos los partidos políticos rehúyan la Transparencia. Para muestra un botón. UPyD pidió en el Congreso una ley de Transparencia en varias ocasiones. En todas ellas la tumbaron los votos en contra del PP y del PSOE, entre otros. Entonces, UPyD pidió que se publicasen en la página WEB del Congreso las nóminas de los Diputados, para que los ciudadanos sepan lo que pagan a sus representantes. También lo tumbó el PPSOE. Vale, pues entonces pidió UPyD que la página WEB del Congreso publicase las nóminas de los diputados de UPyD, que desde siempre han sido públicas en la página Web del propio UPyD. Pues una vez más se lo echaron para atrás. Pero el mensaje va llegando a la gente. Y la gente está harta de corruptelas, corrupciones, ocultación, mangoneos,… y un día, de la noche a la mañana, el Presidente del Congreso decidió publicar las nóminas de todos los diputados en la página Web del Congreso. Y, a renglón seguido, sacaron una ley de Transparencia que aprobaron con los votos del PPSOE. Por supuesto, y como suele suceder en estos caso, la nueva ley se llama de Transparencia, aparenta Transparencia,… pero sin que se transparente gran cosa ;-)


UPyD es el único partido que tiene un sobresaliente en Transparencia según Transparencia Internacional. Casi todos los otros partidos suspenden, incluidos el PPSOE, por supuesto. Y ese sobresaliente nivel de Transparencia deberían tenerlo todos los partidos, las administraciones públicas, los sindicatos, las ONGs,… y todas las organizaciones que se nutran de dinero público. Es que todas ellas deberían publicar, en un lugar de fácil acceso, dónde va a parar cada céntimo de dinero público. Es que si se publicasen los contratos que se hacen, a quién se le hacen, con qué condiciones, los costes previstos de las obras, los costes reales a final de obra, los sueldos que se pagan a unos y otros, las dietas, los privilegios, las concesiones,… habría menos corrupción, por un lado, y los ciudadanos tendríamos más claro a quién no debemos votar, por otro. Porque si vemos que el alcalde del pueblo trocea los contratos para no tener que sacarlos a concurso público, y que todos se los adjudica al mismo empresario, y que resulta que es el testaferro de tal cargo público,… pues otro gallo cantaría.


Si existiese transparencia, quizás no existiría el despilfarro de la administración paralela, quizás no existirían tantos enchufados, quizás no se daría dinero público a los amiguetes, quizás la ciudadanía exigiría la eliminación de los entes duplicados, quizás protestaríamos por la constante emisión de deuda pública para mantener el chiringuito de los de siempre,…


Por eso es necesaria una auténtica ley de Transparencia, no la simulación que han hecho para justificarse. Es necesario que los ciudadanos se conciencien y exijan su derecho a saber qué se hace con su dinero y quién se lo gasta y en qué. Es necesario que los políticos se apeen de su Olimpo y rindan cuentas a los ciudadanos. Es necesaria una regeneración democrática.